viernes, 1 de mayo de 2015
Mariposas.
Como en una película de ciencia ficción, una noche interminable lo invade todo, en el día una penumbra azulada engaña los sentidos y angustia el alma. Dentro palpita la vida, afuera la nieve, tan blanca, tan suave, en un paisaje inmaculado, sin horizonte, los duendes parecen habitar por todas partes, jugando con las luces y las sombras. Trato de no mirar por la ventana, no vaya a ser que la tristeza me encuentre. Mi corazón puesto a resguardo, fuera de servicio, para no sufrir, para escapar, de esta soledad consentida.Todo iba sobre rieles, como lo había planeado. Llegó la noche vieja y aquella invitación para cenar, sin imaginarlo ahí estaba él con su mirada añil, su sonrisa cómplice, su calidez, la lógica esfumándose y mariposas de colores haciéndome cosquillas en el estómago... atrapada en cuerpo y alma, anhelando abrigarme en sus abrazos, en este amanecer azul, mientras las mariposas, revolotean en la nieve...
El Mutante
Pedro apuraba el paso, cada tanto volteaba, tenía la certeza que
alguien le seguía, cada vez más cerca…podía sentir el respirar jadeante, los
pasos. Las luces de un coche le enceguecen, la joven al volante le abre la
portezuela; sube de prisa…se acomoda y suspira aliviado. Al girar la cabeza, el estupor y el terror se
apoderan de él; unos ojos siniestros y ansiosos le observan, ya no puede escapar...
miércoles, 29 de abril de 2015
Indulgencia
Estaba muy molesto, dijo que no podía más, que esto lo colmaba todo, nervioso se restregaba las manos. Nunca lo había visto así, él, que era un ejemplo de paciencia y dulzura, lo desconocía. Fue entonces cuando afirmó que me abandonaba, que nunca había tenido que proteger a alguien como yo, tan imprevisible, que me ponía en situaciones de riesgo y que tenía la cabeza dura como piedra. Que no lo llamara. Dio un portazo y se fue. Me senté en mi cama, afligida, no sabía que hacer. Como sería mi vida desde ahora sin él. Al cabo de un rato, aparté un poco las cortinas y ahí estaba, en la vereda de enfrente, mirando hacia mi ventana, haciendo ademán de cruzar de nuevo la calle, con su luz y su ternura. Suspiré aliviada, mi Ángel de la Guarda ya no estaba enfadado…
martes, 28 de abril de 2015
El mar...
El mar, siempre ...
Te miro, y ahí estás dueño y señor,
tan azul y bello como siempre,
solitario, en una soledad tan fascinante.
puedo escuchar en el murmullo de tus olas
que extrañas las risas de los niños,
las promesas de amor, los atardeceres tibios,
que a veces sientes furia y te estremeces.
renacerás con las
risas bulliciosas
de los jóvenes
enamorados
y de los niños
jugando
quédate así,
besando tu orilla,
en ese dulce
vaivén y espera...
Te miro, y ahí estás dueño y señor,
tan azul y bello como siempre,
solitario, en una soledad tan fascinante.
puedo escuchar en el murmullo de tus olas
que extrañas las risas de los niños,
las promesas de amor, los atardeceres tibios,
que a veces sientes furia y te estremeces.
renacerás con las risas bulliciosas
de los jóvenes enamorados
y de los niños jugando
quédate así, besando tu orilla,
en ese dulce vaivén y espera...
lunes, 27 de abril de 2015
Alma Traviesa...
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