martes, 30 de junio de 2026

"Entre Viñedos"

 El taxi se detuvo frente a la casa. En mi básico francés le agradecí al hombre que me ayudara a bajar la maleta que pesaba como si en ella cargara cemento. Me quité los zapatos y abrí la persiana del ventanal, al mover el fino voile descubro el bonito jardín con rosales y lavanda de la casa de al lado.

A la mañana siguiente me desperté muy pronto, decidí salir para hacer algunas compras y buscar un café donde desayunar, pero la vida nos da sorpresas… Un hombre joven sale de la casa vecina, la del jardín bonito. Me distraje curiosa y las llaves se quedaron dentro, ¡Y yo afuera!

─¡Bonjour mademoiselle!

─¡Bonjour!   

 Olvidé todas las frases aprendidas para casos de emergencia como este. Inspiré hondo y me animé a comentar el incidente de las llaves. Se percató de inmediato de mi acento y en su español afrancesado comentó que viajaba a menudo a Madrid y a Barcelona por trabajo.

─Espera, buscaré unas herramientas, no te asustes, se me da bien abrir puertas. Dijo sonriendo.

Había instalado mi escritorio frente al ventanal, esto me permitía «vigilar» a Daniel, mi vecino. A   mediodía el salón se impregnaba de deliciosos aromas que venían de su cocina, a este punto quedaba casi  confirmado que vivía solo y además sabía cocinar. Nos veíamos a menudo, al salir, en el jardín, en la calle, en las tiendas.

                                                             ****                                                          

Me ha invitado a su casa a tomar café. Estoy inquieta, he cambiado tres veces de vestido. Al llegar, la puerta está entreabierta.

─Pasa Isabel, estoy aquí en la cocina. ¡Avant!

─¡Hola! ¡Qué bien huele!

Un dulzor invade toda la casa, sabe a vainilla y a caramelo. Sobre la encimera hay una deliciosa tarta de frutas.

─¿Isabel, te gustan las uvas?–Pregunta.

─Sí, sí, me encantan.

─Es una receta muy antigua de una tarta de uvas que heredé de mi abuela.

Adoro verlo trajinar en la pequeña cocina rodeado de trastos, lleva un delantal negro atado en la cintura. Me encanta su casa, tiene estantes con muchos libros y un viejo piano. Me ofrezco a poner la mesa, mientras nos quejamos de los gobiernos, del tiempo, hablamos de la última película que vimos, nos reímos. 

Al servir el café me roza el cabello, me siento algo cohibida. Nos sentamos y degustamos la tarta, la crema suave se funde en la boca con la frescura de las uvas. He ignorado el reloj, la noche llega con su manto azul. Nos despedimos y acordamos el fin de semana recorrer los viñedos. En esta época los racimos están a rebosar de uvas doradas y negras en su sazón.       

«A su tiempo maduran las uvas… Esperaré como ellas que el sol me bese..»




   



sábado, 16 de mayo de 2026

AUTOSTOP

 Pedro apura el paso, cada tanto voltea, tiene casi la certeza de que alguien lo sigue.
La noche oscura, no hay manera de encontrar a estas horas como viajar. Solo le queda seguir caminando.
Cada vez más cerca, puede sentir el respirar jadeante, los pasos, ya no quiere ni mirar, camina a la vera de la carretera.
De pronto las luces de un coche que se acerca lo enceguecen.
Le hace señas y se detiene.
La muchacha al volante le abre la portezuela, y con un gesto
seductor lo invita a subir.
─¿Por favor puedes llevarme hasta el pueblo más cercano?
─¡Claro que puedo!
Pedro no lo piensa, no tiene tiempo. Sube de prisa, se acomoda y suspira aliviado.
La joven conductora, vestido negro, cabello negro y unos ojos negros de mirada penetrante lo observa por el espejo retrovisor.
─¿No te da miedo llevar a una persona que no conoces a estas
horas? ─Pregunta Pedro.
-No, no tengo miedo.
─También puede ser que alguien te quisiera robar.
─No, no me da miedo.
─¿Y si intentaran matarte?
─ No, nunca tengo miedo. No pienso en eso.
─ Sabes, creo que me seguían, fue horrible, por suerte te encontré.
─ Entiendo, pero no sé qué es el miedo. Debo hacer mi trabajo,
siempre hago mi trabajo.
─¿Y qué es lo que haces?
En la siguiente curva acelera al máximo la velocidad,Pedro no se sostiene ni siquiera con el cinturón de seguridad que lleva,
el coche se desvía de la carretera y se despeña por un precipicio.
La bella conductora del vestido y los ojos negros se asoma y se
queda mirando un momento los restos humeantes del coche destrozado.
Se acomoda el largo cabello oscuro y se desvanece en la noche..





sábado, 14 de febrero de 2026

Ara saps... Ahora sabes..

 "Ara saps que la mort no és morir-te /

sinó que mori algú estimat"


"Ahora sabes que la muerte no es morirte/

sino que muera alguien amado"

Miquel Martí i Pol (poeta y escritor catalán)



domingo, 1 de febrero de 2026

POETAS ANDALUCES- La Lluvia..

En un mundo anterior
en el pasado siempre.
Sobre las tejas pobres de la infancia
donde el amor tapaba las goteras.
Sobre las rojas rosas del otoño,
en la lejana adolescencia.
En las estrellas ya apagadas
en las constelaciones más pretéritas.
La lluvia está sonando eternamente
en el patio vacío de mi escuela.
Autor: (Pedro Sevilla - Cádiz 1959)



Los besos del invierno..

El invierno es cruel con los que sufren,
enero no tiene compasión,
no tiene piedad con los desamparados
desnuda los árboles sin pedir permiso,
cierra la tarde tan pronto como puede,
el bosque está callado y despoblado,
un manto blanco cubre la hierba adormecida
un pajarito desolado salta de rama en rama.
El invierno se relame con la angustia
y se ríe a carcajadas de la soledad.
Los abrazos y los besos
le dan de calabazas,
se muere de envidia de los niños
y el chocolate caliente.
La primavera espera escondida,
para florecer cuando el invierno
se deshaga en la fragancia mágica de los cerezos en flor.



domingo, 31 de agosto de 2025

"El Secreto" (Cuento)

  Nunca, jamás pude pensar que algo así me ocurriera a mí, pero ocurrió, así sin más. Lo más probable es que vosotros tampoco me creáis.

 Caminaba a paso vivo, tampoco soy una atleta. Al adentrarme en el bosque, el sendero limpio, veo a unos cien metros más o menos una silueta, no puedo distinguir si es hombre, mujer, no sé, detrás de esta dos siluetas más... llamémosle así. Sentí intranquilidad, a  medida que avanzaban el corazón empezó a latir acelerado,  se detuvieron al enfrentarnos, yo también.

 Eran seres extraños, no sé precisar; sus ojos eran lo más llamativo, de un color indefinido, con destellos dorados, profundos.

Estábamos frente a frente, no sentía miedo, me invadió una sensación de bienestar, luego el más alto habló:  

“No temas”

Su voz sonaba como si usara un micro, pero suave.

“Has sido elegida, puedes pedir un deseo, el que quieras, solo uno, no debes revelarlo a nadie, si lo revelaras sucederá algo indeseable. Piensa, lo que quieras, te lo concederemos.”

 No podía creer lo que estaba viviendo. Esto no era algo  normal, no sabía bien  qué hacer. Estaba sola, los sonidos del bosque habían desaparecido, no se  escuchaba el canto de los pájaros, me sentía como flotando en el aire... sabía lo que quería, había fantaseado con ello, pero solo era para mí una fantasía, eso es lo que era.

De nuevo la voz de  aquel ser me decía que pida  lo que más desee.

No sé cómo, pero hablé y dije:

“Quisiera recuperar mi piel joven, que vuelva a estar tersa, bella, sana” Se miraron los tres y uno de ellos dijo: “Renovación celular”, los otros dos asintieron. Me dijeron que extendiera mis  brazos con las palmas hacia arriba, cerrara los ojos, y pensara en algo agradable, así lo hice. Sentí como si algo recorriera mi cuerpo, una fuerza inusitada. Muy extraño, al abrir los ojos ellos parecían sonreír.

“Cumplido tu deseo, ahora tú debes cumplir, no revelarás a nadie tu secreto” .

 Dicho esto desaparecieron de inmediato,  no supe por donde se esfumaron.

Me quedé allí en medio del sendero, abstraída, tratando de ordenar mis pensamientos, pero a la vez sentía una sensación de calma. No sabía qué hacer, necesitaba mirarme en un espejo. De vuelta a casa saludé a un vecino, lo conocía, él me sonrió apenas,  pero no respondió.

 Al llegar  me miro en el espejo del ascensor, tuve que taparme la boca para no gritar... me veía como cuando tenía  unos veinticinco años más o menos, el cabello hasta la cintura, brillante. Rápido abrí la puerta de mi piso, mi marido ya no estaba, suspiré aliviada.

  Me quité la ropa, mi piel  estaba suave, sin ninguna mancha, me sentía fuerte; como nunca, aquel dolor en mi rodilla derecha ya no existía, veía perfecto sin gafas.

Estaba emocionada, no cabía en mí más que admiración por lo sucedido. Cómo explicaría todo esto, a mi familia, a los amigos, en definitiva a todos los que me conocían.

Mi marido entre sorprendido y divertido dijo: “Pero mira qué guapa estás hoy, si hasta creo que eres la chica aquella del parque cuando te conocí, ¿Qué te has hecho amor? “

Le dije que era un secreto, que ahora mismo no podía explicarlo. Me abrazó, me besó y dijo que sea lo que fuera estaba encantado.

 Me recogí el cabello y me puse a preparar la cena. La segunda prueba de fuego era mi hijo, llegó, me dio un beso, y preguntó como siempre qué había de cenar. Pensé: Parece que no se ha dado cuenta, pero al sentarnos a la mesa, me queda mirando y dice: Mamá no sé, te veo muy diferente, en el ascensor encontré a Felipe del quinto piso y me dijo: “Bueno a veces pasa, igual una madre es siempre una madre”

No entendí lo que quería decir... creo que está chiflado -Dijo

 Desaparecí para todos. Nadie sabe quien soy, los vecinos creen que mi marido me abandonó por una chica más  joven, mi madre me reconoce; pero no cesa de preguntar como lo he hecho, quiere que se lo explique.

Mi amigos ya no me llaman. Los de toda la vida me abruman con sus dudas, dicen que no estoy siendo sincera, y se sienten defraudados. Tengo problemas de todo tipo. No sé qué hacer, no encuentro la salida.

Voy a caminar por el bosque como siempre... en realidad, no como siempre lo hacía, ahora espero cada vez poder encontrar a aquellos enigmáticos seres. Por ahora no tengo más que guardar mi secreto; algo que cada día se me hace más difícil..




 

 

lunes, 11 de agosto de 2025

Una historia de amor..

 Para que pudiera amarte

Los españoles tuvieron que descubrir América

Y mis abuelos italianos

Huir de Italia en un barco.

Para que yo pudiera amarte

En España hubo una guerra civil

Y tu abuelo gallego buscó

aventurarse en Argentina.

Para que yo pudiera amarte

Tu padre con quince años

hubo de reunirse con tu abuelo.

Para que yo pudiera amarte

Neruda tuvo que escribir

Veinte Poemas de amor

 y una canción desesperada

Para que yo pudiera amarte

Mi madre se enamoró de mi padre

Y tu madre de tu padre español.

Para que yo pudiera amarte

el hombre llegó a la luna en 1969

Para que yo pudiera amarte

Fancis Ford Cóppola filmó El Padrino

Para que yo pudiera amarte

Federico García Lorca escribió Bodas de sangre.

Para que yo pudiera amarte

un día compraste un coche rojo

Para que yo pudiera amarte

Viniste a mi pueblo

Para que yo pudiera amarte

era Primavera y me llamaste

por mi nombre

Para que yo pudiera amarte

Nos volvimos a encontrar

para estar siempre junto a ti.

 

miércoles, 23 de julio de 2025

Un poema de Cristina Peri Rossi - (Escritora uruguaya).

 El país donde 

quisiéramos volver 

ya no existe,

lo perdimos en el intento 

de construir el país 

donde queríamos vivir.