domingo, 20 de enero de 2019

Encuentro en Sicilia


Desde hacía un tiempo un pensamiento recurrente volvía una y otra vez  y la pregunta era la misma: “Quién soy”
Indagaba a mi madre pero ella acariciando mi rostro contestaba con una sonrisa, o solo decía:
─Tú eres una princesa.

A medida que pasaba el tiempo iba creciendo la necesidad de saber quién era mi padre. De a poco fui reuniendo información que aunque reticente, mi madre me daba. A ella no le agradaba y siempre eludía hablar del tema.

─Somos italianos, esa es la sangre que corre por tus venas, tu padre es Paolo y te ama. Decía.

─Yo también lo amo mamá, pero tienes que entender lo que siento.

Nuestras raíces estaban en Sicilia, mi padre biológico era de allí. Había llegado el momento de ir a buscarlo. En principio había sido solo una inquietud, ahora era una necesidad, algo en lo más profundo de mi corazón me decía que tenía que saber.

El avión me había llevado hasta Palermo y luego el tren hasta Taormina. El corazón se me salía del pecho, miraba por la ventanilla el paisaje de colinas ondulantes y el mar, ese mar que escondía algo por descubrir. Sentía una mezcla de alegría e incertidumbre. Mi ensoñación se interrumpe con la voz del revisor del tren.

─Prego signorina, il biglietto. ¡Grazie! Siamo arrivati a Taormina.

El hotel que había elegido estaba algo retirado del centro. Me sentía agotada, deseaba darme una ducha y dormir. A la mañana siguiente estaba recuperada, cuando desayunaba en la terraza del hotel llega un hombre y habla con el camarero. No entendía bien lo que decían. Parecía ser un policía. Era apuesto, de mediana edad, se acomodó en una mesa, pidió un café y una galleta.




 Me atreví a preguntar al muchacho que atendía.

─Cada día viene a desayunar, es el comisario del pueblo. Dijo.

 A la mañana siguiente me presento.

─Anna Marino Lombardo. ¡Tanto gusto señor!

─Comisario Matteo Grimaldo, un placer conocerla.

Me tiende su mano y aprieta con firmeza la mía. El comisario parece un hombre muy seguro de sí, amable y serio a la vez.

─¿Está de vacaciones?

─No, estoy aquí por motivos familiares, busco a mi padre biológico y tengo información de que vive en la isla, pero desconozco el pueblo o la ciudad.  
El rostro del comisario se torna más serio y mirándome a los ojos dice:

–Veré si puedo ayudarla, me daría mucho gusto señorita. Si me facilita los datos con que cuenta tal vez podamos encontrarlo pronto. Saca de su maletín una libreta electrónica y apunta lo que puedo aportar. Cuando nombro el apellido lo noto algo inquieto. Quedamos en reunirnos el miércoles a media mañana en comisaría, luego se despide deseando que pase un buen día.
Los pensamientos no me dejaban en paz. Tal vez no ha sido buena idea venir hasta aquí.“Qué hará mi padre cuando me vea y quién será él”. Me asaltaban tantas preguntas sin respuesta que por momentos sentía que estaba en el lugar equivocado.

 Me despierta el aroma a café. Al bajar las escaleras aturde el bullicio de la calle. Los jazmines y las rosas impregnan el ambiente de un aroma exquisito. Salgo a caminar siguiendo el ritmo de la gente del lugar, alguien dice mi nombre, es el comisario:

─Anna, creo que en pocos días más tendremos novedades, el Ayuntamiento me ha facilitado información.

Hemos quedado con Matteo Grimaldo en un pequeño bar cercano al hotel, llega puntual. Me explica que con los datos han podido comprobar hay una persona que coincide con la que busco. Vive  en un  pueblo de la provincia de Messina, a cincuenta km. de Taormina.

─Giuliano Conigliaro tuvo en el pasado un asunto complicado con la justicia, pero eso es historia, ahora dirige una de las más importantes panificadoras de la zona. Es una persona que me merece aprecio y respeto, lo conozco desde hace mucho tiempo. Su hijo murió hace unos años en un accidente de tránsito. Es un hombre muy golpeado por la vida─ Me explica.
Un  escalofrío me recorre el cuerpo.

─Comisario iremos a verlo pero no diremos nada.

─Pasaremos a saludar de forma casual, no te preocupes.

 Por fin llega el ansiado día, Matteo me recoge frente al hotel. Bordeando un bonito y sinuoso camino de montaña llegamos al pueblo. Subimos por una callecita de piedra y a poco andar estamos en la puerta de la Panificadora.


El corazón me late fuerte, siento las piernas flojas, Matteo me guiña un ojo cómplice. El comisario pide por Giuliano a uno de los empleados. La estancia es acogedora, las paredes están adornadas con ilustraciones de los tipos de elaboraciones. El aroma a pan horneado lo invade todo. Se abre la puerta y aparece un hombre alto y distinguido, en su sonrisa hay un dejo de tristeza. Apenas puedo saludarlo.

 Matteo domina la situación, luego de las presentaciones Giuliano nos ofrece un café. Trato de relajarme, la conversación es cercana y amable. Tengo enfrente a quién puede ser mi padre, de tanto en tanto él clava sus ojos de un azul intenso en mí. 
Tendrá sesenta años, pero aparenta unos cuántos menos. No soy capaz de disimular por más tiempo. Cuando nos despedimos siento su calidez. Por un momento nos miramos como si quisiéramos adivinar el lazo único que nos  une. Caminamos con Matteo en silencio y regresamos a Taormina. Me invade una extraña sensación de ternura.

Anochece, la luna se recuesta en el mar. El aire fresco de la noche siciliana me envuelve, debo  ordenar mis pensamientos. Mañana he decidido regresar a Messina  para ver a Giuliano, para abrazarlo muy fuerte y poder desvelar mi secreto, tal vez él me confíe el suyo. Una parte de mi esencia y quién soy busca la respuesta...







40 comentarios:

  1. Bonito e intenso relato, Mirta. Muy bien contada esa mezcla de ilusión y de ansiedad que siente la protagonista. Mucha suerte en el Tintero.

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    1. Muchas gracias Marta, un placer para mí que hayas dedicado tu tiempo para leer y dejar tu comentario. Un abrazo.

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  2. ¿Llegaremos a saber la verdad sobre el pasado de Anna? Bonito relato, Miry. Un saludo.

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    1. Hola Bruno, gracias por leer, creo que te refieres a que si llegaremos a saber algo más del pasado de Giuliano...tal vez él se lo confíe a Anna. Un abrazo.

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  3. Hola, Miry: Un relato bien escrito; logras reflejar las inquietudes de la protagonista, y muestras un esbozo de paisajes y costumbres muy agradables. Suerte.

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  4. Hola Miry, es la primera vez que te leo y también que participo en el Tintero.
    El cuento me gustó mucho y está bien escrito. Para poder leerlos mejor a todos para la calificación los imprimo. Me pareció que era bastante más largo que los demás y vi que te pasaste ampliamente de las 900 palabras de las bases del concurso. Te aviso para que averigües si podés dejarlo, sería una lástima que por eso quedes afuera.
    Un abrazo desde Buenos Aires.

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    1. Hola Mirella, sí tienes razón, este relato lo he publicado tal cual era el original y es más largo. Ahora lo he retocado. Muy agradecida por tu lectura. Te envío un abrazo y besos desde la provincia de Barcelona hasta mi querida Buenos Aires que es mi ciudad, allí he nacido.

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  5. Hola Miry, ay que me quedé con saber si se lo contará o no que es su hija. Un hilo conductor que no lo sueltas mientras vas leyendo la historia. Un abrazo

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    1. Hola Emerencia, gracias compañera por leer la historia. Tu comentario siempre es muy importante para mí. Un abrazo.

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  6. Gracias, Miry, por participar con este relato en EL TINTERO DE ORO. Un fuerte abrazo y suerte!!

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  7. ¡Hola Miry! ¡Sicilia! ¡Preciosa...!
    Me lo guardo que es largo para leerlo en este formato y ya volveré Miry.
    Besossss.

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  8. Me ha encantado el relato. ¿Se conocerán de verdad? se sabrá quienes se dicen que son. Suerte en el tintero. Un abrazo.

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    1. Hola María del Carmen, gracias por tu tiempo, me alegro que te haya gustado el relato. Un fuerte abrazo Mamen.

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  9. Historia interesante y bien narrada que deja un final abierto esperando que el desenlace sea feliz para Anna. Está lograda la ambientación con esa recreación de paisajes y escenarios que nos hace vivir la historia y que denotan lo mucho que amas tu tierra italiana. Un abrazo, Mirta, y mucha Suerte en El Tintero.

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    1. Te agradezco mucho Paco, tu lectura y este hermoso comentario. Un abrazo para ti compañero.

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  10. ¡Qué buen ritmo narrativo! La creación del ambiente siciliano me ha encantado. Me admira la habilidad literaria para mantenernos en el conflicto hasta el final y dejarnos con el interrogante.
    Suerte en el Tintero.

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    1. Muchas gracias María Pilar, aprecio mucho que te haya gustado el cuento. Un abrazo.

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  11. Bien documentada geográficamente toda la escena, consigues meternos en el ambiente de la isla. Nos dejas un final abierto que no se si tienes intención de continuar más adelante, pues daría para mucho más. Me ha llamado la atención que el mismo momento temporal se refiera indistintamente en pasado y presente, quizás habría que darle una vuelta a eso. Muchas suerte en el Tintero, Mirta. Un abrazo.

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    1. Muchas gracias Jorge por tu tiempo para leer y tu valioso comentario. Sí, es una historia que me gustaría continuar. Un abrazo.

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  12. Hola, Mirta. En tu relato la protagonista emprende una búsqueda, la de la persona responsable de la mitad de sus raíces, al objeto de completar y entender la propia identidad, y todo ello en el entorno de un viaje a un paraje especial donde los haya. Entrañable texto, amiga, gracias por compartirlo.
    Te deseo mucha suerte en "El Tintero...".
    Un abrazo.

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    1. Gracias Patxi, como siempre tus comentarios son importantes para mí, y una muestra de empatía, esa que se crea entre quienes comparten una misma afición como es escribir. Gracias y un abrazo.

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  13. Hola Mirta
    Qué tendrán los sicilianos...

    Me ha gustado el final abierto, cada cual lo acaba a su gusto.

    Suerte y saludos

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    1. Muchas gracias Paola, el final, no es el final de esta historia, tuvo que quedar así por ahora...Agradezco que te haya gustado. Un abrazo.

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  14. Hola, Miry. Una historia que suscita curiosidad en el lector, con el motor de la búsqueda de las raíces, de lo importante que es saber de dónde venimos para entender quiénes somos. Se me queda corta la historia que tan bien ambientas y con ese final lo veo como el primer capítulo de lo que podría convertirse en una novela.
    ¡Suerte en el tintero! Un saludo.

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    1. Muchas gracias Alma, por la lectura, por comentar, y tu sugerencia. Un abrazo.

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  15. Me ha gustado la historia de esa búsqueda, aunque me esperaba algo más en el desenlace, y por momentos me ha resultado un poco lenta, pero está bien desarrollada. Por cierto, te falta la raya en algunas de las acotaciones de los diálogos.

    Veo que algún compañero te ha señalado ya que la extensión máxima que se permite para participar en El Tintero de Oro es de 900 palabras. Sea como sea... ¡Suerte en el tintero!

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    1. Lamento haberte decepcionado entonces, lo que a unos les parece bien a otros no. El final, ya lo he dicho, no es en realidad el final de esta historia, se ha tenido que quedar ahí.. En cuanto a la extensión, tiene que ver con lo antes dicho, el que decide es David, y no lo ha considerado inválido. De haber sido así lo hubiera aceptado de buen grado y respetuosa como soy. Hace bastante que pertenezco a este grupo y aprecio más que nada la delicadeza, el trato amable y cercano para una sugerencia. Saludos Rebeca.

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  16. Un bello relato, Mirta. Esa intriga, el anhelo, la felicidad de quién encuentra. Mucha suerte en el Tintero. Saludos.

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    1. Muchas gracias Beatriz, por leer y por tu opinión que es muy importante para mí. Un abrazo.

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  17. Ya estoy aquí Miry. ¿Cómo resistirse a un relato ambientado en Sicilia?
    Está contado con mesura, sin excesivo sentimentalismo. Eso me gusta.
    Tengo la sensación de que tu relato forma parte de una historia más extensa…, nos preparas con múltiples detalles ese encuentro que significa tanto para la protagonista narradora..., no puedes dejarnos (a tus lectores) con la miel en los labios y un final, para mi gusto, excesivamente abierto.
    Yo quiero saber más Miry ;)

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    1. Hola Isabel, agradezco tu tiempo para la lectura, a ti me vale decirte que era un relato más extenso que tuve que recortar un poco, aún así dicen algunos todavía que lo es..Había continuado la historia pero cuando me dí cuenta sobrepasaba con creces el número de palabras. Gracias de nuevo por tu dulzura para dar un consejo. Un beso.

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  18. ¡Ay! leyendo los comentarios me he dado cuenta de que, en principio, era más extenso. A mi me ha sabido a poco Miry, claro que comprendo que tenemos que ceñirnos al reto de las 900 palabras.
    Un beso Miry.

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  19. Hola Miry, un relato muy denso donde describes el lugar y los personajes con todo lujo de detalles y con ese final abierto para que sea el lector el que ponga la guinda del cierre.
    Un abrazo y suerte en el concurso.
    Puri

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    1. Te agradezco Puri tu opinión, la aprecio mucho. Sí, creo que no es pecado el final abierto en este caso. Gracias por tus palabras.

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  20. La historia de una búsqueda y un encuentro, pero es como si la historia debiera seguir para aportarnos un final menos abierto a la incertidumbre ¿No crees?
    Ya, me dirás, es que el limite de palabras...
    Bueno eso tiene remedio escribiendo más adelante fuera de concurso para los que te hemos leído. Je,je.
    Un abrazo y mucha suerte.

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  21. Un final abierto que nos deja con la duda de si Giuliano es realmente su padre (quiero creer que si).Me ha gustado el relato y además me encanta Taormina. Saludos y suerte en el tintero.

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    1. Muy agradecida José por pasar por aquí y comentar. Saludos para ti.

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