viernes, 25 de enero de 2019

A mi padre

Te recuerdo estoico,
con tu mirada azul
erguido y orgulloso
tus manos fuertes de años de trabajo
tu alegría sin vanidades
tus sueños imposibles
tu energía inagotable
creí que eras eterno
ocultaste tu dolor
no imaginé nunca
que te marcharas pronto
no pude, 
fui cobarde
no entendí que te estabas despidiendo
en aquel abrazo único
apretaste fuerte mis manos
los perdonamos a todos
Un vacío inmenso que no pude llenar
la verdad por delante, 
la ley de tu vida
sin quejas, sin reproches 
te fuiste muy callado
tu herencia permanece, 
sigues viviendo en mí
en la quietud del campo que tanto amaste
en la brisa suave de la primavera
reposa tu alma serena y libre.





2 comentarios:

  1. Maravillosos versos, Miry, con los que cualquier padre se sentiría absolutamente honrado y emocionado al saber que nacen de la mano y el amor de su hijo. Un fuerte abrazo!!

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    1. Muchas gracias David, aprecio tu comentario. Muy agradecida por tu generosidad y por animarme siempre. Un abrazo.

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