Lee para soñar...y sueña para escribir..
lunes, 3 de septiembre de 2018
jueves, 30 de agosto de 2018
BESOS
Hay besos que
pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.
Hay besos
silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan solo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.
Hay besos que
calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos..
Gabriela Mistral
domingo, 12 de agosto de 2018
Una sirena en la ventana
Desde la
ventana alcanza a divisar el mar, siente su aroma, la brisa dulce y salobre. Se
deja llevar en una ensoñación, mira como rompen las olas, la espuma blanca y
suave acaricia la playa. Lo admira, solo lo admira..
El hotel tiene
unas preciosas vistas que hacen volar su imaginación mientras ordena y limpia las
habitaciones. A veces se queda en esa visión más de la cuenta.
Abajo, alguien desde la calle la saluda agitando
la mano y le sonríe.
Deja de limpiar y tímida apenas levanta la mano.
“¡Adiós muchacha, parece que en este sitio la belleza está por todas partes!”
“¡Adiós muchacha, parece que en este sitio la belleza está por todas partes!”
Recoge la
preciosa alfombra, envuelve su joven cuerpo con ella.
El espejo le devuelve la imagen de una sirena
que solo añora el mar.
Gira y gira como una bailarina, tira el trapo al aire y se ríe...
Gira y gira como una bailarina, tira el trapo al aire y se ríe...
Golpean a la
puerta.
-¿Celine, has
acabado ya?
- Sí, sí ya
voy..
Se mira en el
espejo y con un mohín nervioso dice:
“¡Adiós triste
sirena, mañana volveré!”
jueves, 2 de agosto de 2018
LA LUNA
Ya nadie mira a la luna,
Ya nadie mira a la luna,
la luna ya no es de
nadie;
ya no la cubren de
besos,
ya no la bañan con
sangre.
Ni ya le escriben
poemas,
ni ya le clavan
puñales;
ya no hay tragedias
de amores,
ya no hay amor, no
hay amantes.
Ya pasa sola la luna,
ya pasa sola, sin
nadie;
ya no amontona
secretos
ni alumbra sueños,
como antes.
¿Adónde fuisteis,
poetas,
adónde fuisteis,
amantes,
que la dejásteis sin
versos,
que sin amor la
dejásteis?
Ya no es de nadie, ni
es luna,
la luna que ahora nos
sale;
porque es un círculo
solo,
y solo un círculo
errante.
sin corazones que
amen;
sin pensamientos que
vuelen
y sin poetas que
canten.
Pero los hombres son
otros
y otras las cosas que
valen;
y otros los ojos que
miran
y otras las formas de
amarse.
Mariano Estrada - Poeta español.
Del libro El cielo se
hizo de amor.
lunes, 30 de julio de 2018
SECRETOS
Qué pretensión la mía
Qué pretensión la mía
permanecer en tu mirada
el mar murmura por lo bajo
dolores y ausencias
azules, transparentes
palabras incoherentes
las palomas negras
¿las recuerdas?
giran y giran en un vuelo
inquietante, rasante
me vestiré de olvidos
igual sé que me quieres
aunque no lo digas
y yo no lo merezca..
sábado, 14 de julio de 2018
Verano
La luz del sol se cuela sin permiso
atrevida, irreverente
incita al ocio, a la pereza
al sosiego
arde el campo a la hora de la siesta
juegan los niños
con sombreritos de colores
bajo la sombra de los árboles
enamoran a la brisa con su magia
tal vez son solo una ilusión
la juventud y la alegría del estío
los geranios visten de rojo
los balcones
atardeceres perfumados de lavanda
caminar descalzos en la arena
las caricias del mar saben a sal
sinfonía de olas, un cielo añil
para perdurar la plenitud y el goce
que solo tienen
los días del verano.
sábado, 30 de junio de 2018
Allende Galicia... allende los mares
La maldita epidemia de la fiebre de aquellos
años que diezmó la vida de miles de personas, le arrebató a su joven madre, una
bella muchacha llamada Sofía cuando él acababa de cumplir cinco años.
Sus abuelos eran su única familia, lo criaron y educaron con
todo el amor que fueron capaces de dar cargando
el inmenso dolor por la muerte de su
hija. Para ellos ese niño no era solo su nieto, lo era todo, su alegría, la vida entera.
Un pensamiento cada vez más inquietante comenzó a desvelar las
noches de los abuelos ya mayores. Día tras día, hasta que por fin la tremenda
decisión fue tomada. Iría con su padre a Argentina, aquel desconocido que vivía
en una lejana tierra, de quien no sabía nada, solo que era su padre.
En su inocencia y juventud no entendía por qué tenía que partir,
dejar su hogar, sus queridos abuelos, su aldea, sus montañas. Una pena inmensa
inundaba su alma, su vida se había fragmentado. No había explicación que él
pudiera comprender.
Recorre cada rincón de la
aldea, como si quisiera guardar en su retina los colores de sus montañas, los
aromas de su infancia. La abuela guarda unas pocas cosas en una pequeña
maleta y con cada una de ellas siente que se va su vida.
El tiempo implacable marcó
el día en que debía partir y así la
despedida. El abrazo único, entrañable y en ese abrazo el adiós. La angustia en la certeza que nunca más
volverán a verse, nunca más.
El cielo azul se oscureció, la tristeza del adiós lo tiñó de
grises y de sombras. Lloraron los abuelos lágrimas de impotencia ante el deber mientras el corazón se negaba.
Un inmenso vacío es todo lo que les queda a Agustín y a Neves, el amor, la ternura, la alegría se
ha ido con su amado nieto.
Se marcha sin mirar atrás. No sabe hacia dónde va ni qué le
aguarda del otro lado del océano. El barco que lo lleva navega en un mar de incertidumbre.
*****************
Transcurre el tiempo y el joven aprende a querer a su nuevo terruño,
el dolor va desapareciendo y se arraiga a las llanuras donde el trigo dorado se
mece al vaivén de los vientos de la pampa. En Alberti, un pueblo de la provincia de Buenos Aires se afinca “o mozo galego” con su padre y
aprende a trabajar la tierra. A pesar que este es un hombre hosco, distante y no
demuestra ningún afecto Pepe trata de
superarlo. En la soledad de su pequeño cuarto por las noches cuando cierra los
ojos piensa en los abuelos, en su Galicia y llora en silencio.
Los hilos del destino y la vida se encargaron de continuar la
historia. Una hermosa muchacha de la
ciudad es designada a una escuela rural para ejercer su profesión de maestra. El
amor unió a Pepe y a Estela, la joven maestra, con la que más tarde contrajo
matrimonio. La vida lo había recompensado. Con
su mujer y sus tres hijos ya tenía su familia. Nunca más
estaría solo.
La felicidad lo acarició
como una delicada mariposa. En la mirada de sus ojos oscuros no podía disimular
la morriña cuando hablaba de su aldea allá en su Galicia.
A menudo surgían en la mente lúcida los recuerdos lejanos pero
vívidos del abuelo.
(El abuelo - Alberto Cortez - fragmento)
Con inmenso cariño a la memoria de Don José Rios Vázquez, el abuelo Pepe. Ejemplo de honestidad y de nobleza. Un español de Galicia, que conservaba su acento y sus maneras de decir. Tomaba mate con torrijas, mientras escuchaba su música preferida, el tango.
jueves, 28 de junio de 2018
Les dues B - Las dos B
En qualsevol cantonada
em sembla
veure't
sedueix
els meus sentits
l'aroma a til·lers tan dolça tan teu
els plàtans superbs
el teu exquisidesa i la teva bogeria
t'estimo sense remei
no sé com dir-te
a vegades et confonc
a tu amb Buenos Aires.
********
En cualquier esquina
me parece
verte
seduce mis sentidos
el aroma a tilos tan dulce, tan tuyo
los
plátanos soberbios
tu
exquisitez y tu locura
te amo sin
remedio
no sé cómo
decirte
a veces
te confundo
a ti con
Barcelona.
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