Los locos más peligrosos son los poetas, te pueden someter hasta el alma, siempre van armados con letras.
martes, 5 de diciembre de 2017
Poetas.
Deja en paz al poeta, no es invencible. Se ha roto y se ha vuelto a reconstruir a base de letras. Se ha caído y vuelto a levantar una y mil veces. Ha bajado al infierno y ganado el cielo. No te gusta lo que escribe, paciencia...No lo martirices con reglas, artículos y otros artilugios sobre cómo se debe escribir, de lo que es correcto, de lo que es incorrecto. Déjalo en paz. Que ya bastante tiene con su alma. Que ya bastante tiene con sus duelos, sus miedos y su locura. Déjalo que se salve a sí mismo cuando se dispara con un verso o quiere ahorcarse con una prosa. Déjalo tranquilo, ámalo así, tal cual es, como un ser mortal, que ya bastante tiene con ser poeta..
Amigos.
Un amigo es alguien
que conoce la canción
de tu corazón,
y puede cantarla
cuando a ti
ya se te ha olvidado la letra.
martes, 28 de noviembre de 2017
miércoles, 22 de noviembre de 2017
El Viaje.
Pedro
apura el paso, cada tanto voltea, tiene la certeza de que alguien lo sigue.
Cada
vez más cerca, puede sentir el respirar jadeante, el chasquido de la hierba al
quebrarse. Solo piensa en la mala idea que ha tenido en querer volver andando. Se lo habían advertido, ahora es tarde para arrepentirse. Ya casi alcanza la carretera, las
luces de un coche lo enceguecen. Al llegar junto a él se
detiene, la muchacha al volante le abre la portezuela, y con un gesto seductor
lo invita a subir.
─¿Puedes
llevarme hasta el pueblo?─ pregunta ansioso.
─¡Claro!
voy para allí.
Pedro
no lo piensa, no tiene tiempo. Sube de prisa, se sienta y suspira aliviado.
La
conductora, vestido negro, cabello negro y unos ojos negros de mirada
penetrante lo observa por el espejo retrovisor.
─
¿No te da miedo levantar a un desconocido en el camino a estas horas? pregunta
Pedro.
─No,
no tengo miedo.
─
¿Y si es alguien que te quisiera robar, qué harías?
─No
pienso en eso.
─¿Y
si alguna vez intentaran matarte?
─
No, nunca tengo miedo.
─
Creí que me seguían, fue horrible, por suerte apareciste.
─
Entiendo, pero no sé qué es el miedo. Yo debo hacer mi trabajo.
─¿Y
qué es lo que haces?
En
la siguiente curva acelera a la máxima velocidad ante el estupor de Pedro, que
no atina a pronunciar palabra alguna y se desvía del camino sin control por la
pendiente hacia el acantilado.
La
misteriosa conductora del vestido y los ojos negros contempla en lo profundo
del precipicio el coche destrozado entre las piedras, iluminado por la fría luz
de la luna.
Sonríe
con una mueca macabra, acomoda displicente su largo cabello negro, y se desvanece
en la noche..sábado, 4 de noviembre de 2017
Infancia.
Esos días de infancia, llenos de preguntas, de simples alegrías, de miedos infundados, de sueños incumplidos, de tiza y pizarra, de juegos y de risas. Con aroma a leños y sabor a vainilla.
Se ven tan lejanos, como si otros los hubieran vivido y no hubiéramos sido
esos niños con la mirada nueva de asombro y de inocencia.
El tiempo deslizándose como por un tobogán, y nosotros dejándonos llevar por el borde del abismo para aterrizar cerrando los ojos, para no sentir el vértigo.
Sí, somos nosotros, los mismos, aquellos niños, y aún no pocas veces apretamos fuerte los ojos para no ver el precipicio y confiamos en la buena suerte, para que no nos duela demasiado la caída.
Se ven tan lejanos, como si otros los hubieran vivido y no hubiéramos sido
esos niños con la mirada nueva de asombro y de inocencia.
El tiempo deslizándose como por un tobogán, y nosotros dejándonos llevar por el borde del abismo para aterrizar cerrando los ojos, para no sentir el vértigo.
Sí, somos nosotros, los mismos, aquellos niños, y aún no pocas veces apretamos fuerte los ojos para no ver el precipicio y confiamos en la buena suerte, para que no nos duela demasiado la caída.
viernes, 3 de noviembre de 2017
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