domingo, 1 de octubre de 2017

Otoño.



No temas al otoño, si ha venido. 
Aunque caiga la flor, queda la rama. 
La rama queda para hacer el nido”
(Leopoldo Lugones)






Me queda la palabra.

Si he perdido la vida, el tiempo,
todo lo tiré como un anillo al agua,
Si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.
Si he sufrido la sed, el hambre,
todo lo que era mío y resultó ser nada.
Si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.
Si abrí los ojos para ver el rostro
puro y terrible de mi patria.
Si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.

Blas de Otero.

martes, 19 de septiembre de 2017

Memorándum.

Uno llegar e incorporarse el día
Dos respirar para subir la cuesta
Tres no jugarse en una sola apuesta
Cuatro escapar de la melancolía
Cinco aprender la nueva geografía
Seis no quedarse nunca sin la siesta
Siete el futuro no será una fiesta
Y ocho no amilanarse todavía
Nueve vaya a saber quién es el fuerte
Diez no dejar que la paciencia ceda
Once cuidarse de la buena suerte
Doce guardar la última moneda
Trece no tutearse con la muerte
Catorce disfrutar mientras se pueda.

Mario Benedetti.



viernes, 8 de septiembre de 2017

Preludio de otoño.

Fin de agosto, últimos días del verano. Los turistas regresan a sus vidas.
Las ciudades y los pueblos van recuperando las escenas cotidianas. Sin días tan largos y luminosos, cuesta dejar la pereza estival sin horarios ni medida. Septiembre, aún soleado pretende engañar, pero nada es igual. 
Las terracitas de los bares despobladas, sin los extranjeros cenando a las seis de la tarde, con sus cuerpos rojos por el ansia de sol y sus calcetines blancos. Últimos días de atardeceres cálidos, últimos baños de mar salados, de noches de luna sin prisa por dormir, de promesas de amor que no se cumplirán.
El paisaje deslucido, gris, como la gente, parece tener una pátina que esconde los colores. Los senderos sembrados de hojas crujientes. Los niños resignan sus juguetes de playa por las mochilas del colegio, sin remedio.
Algo distinto flota en el aire, una cierta nostalgia. Tal vez se parece un poco a ese sentimiento que de pequeña me asaltaba los domingos por la tarde.
El tiempo implacable, se estira, nos aplasta, va a la suya, nos roba los lugares. No queda más que seguir el ritmo. 

En mi balcón, para mi sorpresa, una rosa ha florecido desafiante..








viernes, 25 de agosto de 2017

Un Día de Agosto.

Agosto dueño del verano, los días azules, inundados de luz, el calor acobardando los termómetros. El cielo despejado, sin permiso a las nubes, una brisa cálida, impertinente. Sinfonía de colores. Las noches ociosas, interminables.
A las cinco de la tarde, lo perfecto deja de ser perfecto. A las cinco de la tarde las risas se silencian. Un ramo de flores y un pañuelo de seda ruedan por la acera. Las copas de refresco se hacen añicos, los pájaros no cantan. El llanto de un niño no hay quién lo consuele. A las cinco de la tarde la alegría queda  congelada en una imagen de abrazos y de besos.  Se detiene el tiempo a las cinco de la tarde. El sol que no entiende lo que pasa, brilla como si nada.
 Las voces inocentes, piden justicia. Las voces de los que solo saben de trabajo piden paz. Los por qué no tienen la respuesta. Los ojos se llenan de lágrimas de impotencia, de dolor.
Hay muchas razones o ninguna para que la inocencia de la gente sea atropellada. ¿Quién sabe cómo se cura el odio y el rencor?
A las cinco de la tarde un niño es huérfano, una madre ruega por su hijo. A las cinco de la tarde un padre pide que su hija lo encuentre en un abrazo.
Agosto, sigue su camino como si quisiera acariciarnos. La tristeza se cuela por las ventanas abiertas de los balcones con el aire tibio del atardecer. Unos niños pequeños juegan despreocupados. En sus miradas presiento que a pesar de todo, la vida  continúa..



 Texto: MC.      Imagen: Pintura al óleo. Sally Swatland.






sábado, 12 de agosto de 2017

Aprender.

No todo se explica.
No todo se entiende.
No todo tiene respuesta.
No todo tiene sentido.
No todo es justo.
No todo es lógico.

Tenemos que aprender a vivir así..





lunes, 31 de julio de 2017

Sin salida.


Me adentro en el laberinto
donde encontrarte a ti,
es la única salida razonable.
(Hilario Barrero.) Poeta español.









LABERINTO.

La noche negra 

como boca de lobo,

la calle estrecha 

me seduce maliciosa,

una sombra se adelanta  

rozándome  invisible

no opongo resistencia 

al deseo de seguirla,

su aroma dulce engaña la razón

aguarda al final de la escalera,

esconde sus garras afiladas,

no hay escapatoria,

la sentencia sin juicio es el vacío.






Juego.

En los largos y calurosos días del verano qué placer poder chapotear en el mar y no pensar en el invierno. Él, gris y envidioso observa desde lejos..




domingo, 30 de julio de 2017

DESOLACIÓN.

Deambula en la noche, 
en busca de la nada,
la tristeza y el olvido
 arrastran su pobre alma,
hay ojos al acecho 
sonriendo la tragedia,
quisiera curar tu enfermedad, 
pero no puedo,
ya no conseguimos alcohol,
todos los bares están cerrados..